En cualquier actividad es importante hablar con el cliente para conocer y sobre todo entender qué es lo que quiere, pero en el caso de la generación de nubes de puntos y circunstancialmente la creación de un modelo BIM a partir de esa nube de puntos para obtener el estado actual, se hace más acuciante.

Por ello es necesario que el cliente tenga claro lo que está pidiendo porque en muchos casos puede estar pidiendo mucho más de lo que necesita e incluso puede darse el caso que lo que pide no satisface sus necesidades.

Por eso cuando nos piden un BIM a partir de la nube de puntos vemos fundamental una conversación previa con el cliente. Desgraciadamente es algo que hemos aprendido a base de errores, pero con el tiempo hemos conseguido saber qué preguntas hacer a nuestros clientes y cómo explicarles sin abrumarles, las posibilidades de esta tecnología y los resultados que se pueden obtener.

Un caso típico es el del cliente que te pide que le escanees un edificio con la máxima precisión y cuando le entregas el BIM ajustado a lo que el láser escáner ha obtenido, se sorprende porque los tabiques no son ortogonales o cambian su espesor de un lugar a otro, si se trata de un edificio muy antiguo.

Por eso, el éxito del proyecto es la comunicación con el cliente para entender sus deseos y necesidades y para ello es necesario mantener muchas conversaciones para determinarlas y comprender sus expectativas, e incluso es posible que haya que convencerles de que no paguen por un servicio que no necesitan.

A raíz de Estas son algunas de las preguntas que no deben quedar sin respuesta:

– ¿Cuáles son las condiciones del lugar? ¿Hay iluminación o energía eléctrica? ¿Está abandonado?

– ¿Qué equipos de la organización utilizan los datos?

– ¿Qué precisión necesita cada equipo?, ¿necesitan ángulos de 90° en el modelo para un documento de construcción?, ¿o buscan un modelo real tal y como se construyó?

– ¿Necesitan un modelo MEP con una precisión diferente a la de los tabiques?, ¿o desean una mayor precisión para las instalaciones?

– ¿Cuál es el alcance completo del proyecto?, ¿incluye el exterior?, ¿el techo?, ¿por encima del techo?

Es importante hacer estas preguntas y todas las que sean necesarias para que tanto al cliente como a nosotros nos quede claro lo que el primero necesita y lo que nosotros debemos darle.

Que no se quede ninguna duda en el tintero.